Periódico semanal
editado por la Facultad de Ciencias Políticas
y Sociales de la
Universidad Autónoma de Querétaro.



| Sin avance científico y tecnológico: México seguirá en el subdesarrollo |
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Betsabee Fortanell Trejo
El final de este panorama lo adorna, el puesto de México en el número 127 a nivel mundial de 131 países por su baja calidad en educación científica y desarrollo de la tecnología. Ya catedráticos hay exclamado que la base del desarrollo mexicano está la inversión en ciencia y tecnología pero el gobierno ha sido de oídos sordos, incluso han manifestado que el abandono de este sector condena a México a seguir en el subdesarrollo. En el desarrollo de la ciencia y la tecnología, México –como en otros renglones- está al final; estamos en los últimos lugares y nos hemos cansado de decirlo, es la opinión del investigador Luca Ferrari Pedraglio, director del Centro de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Campus Juriquilla. El director agrega que México sólo invierte el 0.35 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en estos rubros cuando hay países que destinan hasta el cinco por ciento. Sin embargo, sostiene “no es el dinero por el dinero, es lo que consigue un país cuando invierte en ciencia y tecnología; aumenta el bienestar y el desarrollo económico”. Ferrari Pedraglio opina que no sólo se trata de la inversión pública para los rubros ya mencionados sino de cambiar la estructura del sistema científico y tecnológico mexicano; no hay movilidad de los investigadores nacionales para desarrollar proyectos en otras instituciones o la posibilidad de formar doctores en otras universidades sin tener que renunciar al sueldo o al contrato y sin generar antigüedad, explica el catedrático. Y explica que en la UNAM y en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), los catedráticos son evaluados conforme a su productividad, son estimulados con duplicación de su sueldo, etc.; sin embargo, dichas gratificaciones no cuentan para cotizar sus pensiones y por ello –explica Ferrari Pedraglio- nadie se retira de la práctica. “El otro problema es que no hay muchos incentivos para el desarrollo tecnológico o para la investigación aplicada”, cometa el director del Centro de Geociencias. Además, evaluar a los investigadores de acuerdo a su productividad académica tiene algunas fallas, expone el catedrático, quienes se dedican a las ciencias aplicadas producirán informes y no tanto artículos académicos; entonces la gratificación es distinta. Además, el investigador explica que no existe demasiado trabajo para los investigadores: “es muy difícil la contratación de doctores; por un lado, es necesario acostumbrar a las empresas a ver las ventajas de contratar un doctor- investigador porque aparte de la experiencia mayor que tiene, mantiene una mayor cultura general en muchas áreas… “Pero por otro lado, los formadores de esos investigadores tenemos parte de responsabilidad porque necesitamos más retroalimentación con los futuros empleadores sobre las necesidades que requiere el campo laboral...Estamos al principio de una mayor vinculación entre el sistema de educación superior y los empleadores”. México produce el 0.4 por ciento de la literatura científica en el mundo, en comparación, Brasil publica el cien por ciento más, explica el investigador y agrega que considerando que el país se ubica dentro de las primeras veinte economías del mundo “se esperaría un poco más; Brasil hace el doble y es un país muy similar; estamos en América Latina, tiene una población comparable; ha tenido menos recursos que México pero ahorita nos está rebasando en muchísimos campos”. Por otra parte, en opinión de Luca Ferrari, el sistema educativo de primaria y secundaria es deficiente y esto repercute en la preparación de los estudiantes que pueden producir ciencia o tecnología; algunos indicadores lo demuestran, la prueba PISA y Enlace. A lo anterior, el investigador atribuye como causas la Secretaría de Educación Pública y al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE): “En esto hay dos culpables que están a cargo del sistema educativo del país la SEP y el SNTE porque la Secretaría hace los programas y el Sindicato se ha resistido mucho al cambio y a la evaluación… “Apenas tenemos dos años haciendo exámenes para seleccionar a los maestros; aquí no tenemos la cultura de la evaluación, la cultura del mérito pero así es como los países crecen premiando los de mejores resultados”, explica. Los alumnos no son malos pero desafortunadamente llegan al posgrado sin saber leer ni escribir. El investigador relata: “no comprenden una lectura, tampoco tienen las habilidades para redactar una tesis, no tienen orden de ideas y esos son problemas educativos que la gente arrastra desde la primaria”. Otro problema en el sistema educativo, al parecer de Luca Ferrari Pedraglio, es que en las escuelas a los niños no se les enseñan a aprender sino se les instruye para memorizar. Opina que lo ideal es enseñar a que el estudiante busque, organice la información, conozca las causas para formar personas críticas de su entorno. Además, es necesario instruir a los infantes en el conocimiento de la ciencia y la tecnología para que los menores empiecen a ver la ciencia como algo más cercano y que tiene que ver con la vida cotidiana, expresa el profesor universitario. “Evidentemente, invertir más en esto implica tener gente más preparada para cualquier tipo de trabajo. Lo que se menciona mucho es que no somos competitivos a nivel internacional; hay un índice de competitividad y México cada año va bajando”, sostiene Luca Ferrari Pedraglio, El catedrático explica que la competitividad de una economía también depende de la creatividad y de la innovación tecnológica y eso se da con la mayor cultura científica: “Yo creo que es fundamental la educación de la población y eso pasa por la inversión en ciencia y tecnología… Falta la divulgación científica”. Asimismo, el director del Centro de Geociencias expone que los milagros económicos de países como Corea e Irlanda han sido por la inversión de los recursos públicos en la educación, la ciencia y la tecnología. Aunque, Ferrari Pedraglio no niega la responsabilidad de los catedráticos en el desarrollo de estos rubros: es un esfuerzo que tiene que hacer desde todas las partes... no se trata de sólo pedirle al gobierno recursos sino proponer proyectos en los que se van a invertir esos subsidios. El Centro de Geociencias de la UNAM, Campus Juriquilla, es uno de los pocos espacios de investigación en el rubro dentro de la República Mexicana, explica su director. A la par, Luca Ferrari Pedraglio revela que en el Campus se realiza la cuarta parte de la investigación en ciencias de la tierra de México, principalmente en geología, geofísica y geoquímica con proyectos en diecinueve estados del país. Para la ejecución de los trabajos de investigación, el Centro de Geociencias tiene convenios de colaboración en investigación PEMEX-PEP, REPSOL, CFE (Geotermia), Servicio Geológico Mexicano, Agencia Internacional de Energía Atómica, así como con las Delegaciones Gustavo A. Madero e Iztapalapa, GDF, y con los municipios de San Luis Potosí y San Miguel de Allende”, se publica con el sitio web del Campus. |