Frontpage Slideshow | Copyright © 2006-2011 JoomlaWorks, a business unit of Nuevvo Webware Ltd.

Y Mexicana de Aviación cuándo volará

PDF Imprimir E-mail
Escrito por hilda   
Domingo, 22 de Abril de 2012 17:26

Por Salvador Rangel

Para Alma

Parece que las catástrofes, muertes y dramas cotidianos han hecho insensibles a las personas, a los lectores, pero lo más grave es que las autoridades en su ramo también lo son, eso es lo más preocupante, que las “autoridades” del país, electas aunque haya sido con un cuestionable medio punto porcentual no atiendan las necesidades de quienes han sido despojados de su fuente de trabajo y con ello ahogar las legítimas aspiraciones de quien quiere progresar, enviar a sus hijos a estudiar una carrera, comer, pagar sus deudas, en sí, ser gente de bien. Por decreto del “Presidente del empleo” se lanzó a la calle a los empleados de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, porque resultaba onerosa al erario público, pero no nada más quedaron sin empleo, quedaron marcados, estigmatizados como trabajadores conflictivos y quién los contratará después de la campaña mediática que los exhibió como villanos de la ciudadanía. Pues nadie, cuántos hijos de esos trabajadores dejaron sus estudios, cuántos jefes de familia dejaron de pagar su casa, auto, tarjetas de crédito. Claro, los indemnizaron, con cuánto, con uno, dos tres años de sueldo anticipado y después… qué.

Pero frente a ese drama, hay otro de mayor tamaño de inmensa maldad, el “aterrizaje” forzoso de la Compañía Mexicana de Aviación, de la noche a la mañana, la empresa dejó de volar y dejó en el aire, sí, en forma literal dejó en el aire a todos los trabajadores, el número bien puede ser de ocho mil 500 de empleos directos y cuántos que prestaban servicios colaterales a la empresa se han quedado sin empleo, empresas que proporcionaban servicio de alimentación, proveedores de toda clase de artículos y qué habrá pasado con las facturas de los servicios prestados. La misma suerte que los empleados y sus prestaciones en el “aire”

Y los dueños que no supieron administrar la empresa, seguramente no han dejado de tener la espléndida vida de magnate, viajes, autos último modelo, en realidad, nada ha pasado. Nadie los llamó a rendir cuentas para explicar el motivo de la quiebra, y si no los requirieron menos habrá una sanción. A los señores del dinero, no se les molesta ni con el pétalo de una explicación.

Las autoridades del Gobierno Federal, no se dieron cuenta de las fallas administrativas en las que operaba la empresa, no existe un órgano fiscalizador de sus operaciones, dónde está el Secretario de Comunicaciones y Transportes, el del Trabajo. No, nadie se dio cuenta de ello, son cómplices por omisión, pero tampoco serán sancionados por ello, siguen cobrando su sueldo, bono, aguinaldo, guaruras y… lo que escurra.

Y los empleados al igual que los electricistas han sido exhibidos como los que ganaban cuantiosas cantidades de tiempo extra, prerrogativas, ellos no son culpables de que estén esos rubros en el contrato colectivo de trabajo.

Qué hará el comandante de un avión, con miles de horas de vuelo, que obtuvo un crédito para la compra de una casa, qué banco lo podía negar, trabajaba en empresa conocida y solvente, ingresos suficientes y ahora quién lo contratará.

No se ven anuncios en la sección de empleos “Acá solicitamos comandante de avión Boeing 767, experiencia comprobada, sueldo según aptitudes”, pues no.

Y al igual que los electricistas, cancelaron sus expectativas de vida miles de trabajadores y con ellos sus familias, sus hijos.

Y entretanto aparecen empresarios que dicen que sacarán de los hangares a los aviones y nada y el gobierno no acude al rescate de los trabajadores, que bien les podía proporcionar una cantidad de dinero a cuenta de la indemnización que les corresponde cuando saquen de los hangares y les devuelvan los slots a la empresa.

No es raro encontrar a desempleados de Mexicana de Aviación tripulando destartalados aviones en Mongolia, vendiendo chiles caseros o instalando cocinas económicas para sobrevivir y medio comer, el estado de ánimo es otra cosa, llenos de desesperación, de rabia contenida, pero con el deseo de trabajar y ser productivos, pero el “Presidente del empleo” no tiene tiempo de voltear a ver a los desempleados, de apoyarlos con créditos que han de pagar. No quieren limosna, quieren trabajo.

Y los nostálgicos se congratulan que el “Presidente del empleo”, pronto se ha de ir, como entró… por la puerta de atrás.

Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

Share on Myspace

 

  joomla templateinternet security reviews
University template joomla by internet security review